Juanra Peña

Por qué debes repostear tu contenido en redes sociales

Por qué repostear tu contenido en redes sociales

Investigar, redactar, maquetar, ilustrar y optimizar un post requiere demasiado tiempo como para no volver a reutilizarlo. El “repost” es una práctica básica y habitual de cualquier web que utilice el marketing de contenidos: sacar a la luz el “fondo de armario” de vez en cuando. Se hace por los siguientes motivos:

  • Dar la oportunidad de leer el post a quien no lo ha leído la primera vez que se publicó, sobre todo si es para destacar una novedad importante.
  • Reforzar la autoridad del post. Autoridad es un concepto que expresa lo relevante que es un contenido, de acuerdo al número de visitas que tenga, al tiempo medio de lectura del visitante, y a los enlaces que llevan a él. Cuanto más alta sea la autoridad de un post, mayor relevancia cobrará su web en buscadores cuando alguien busque sobre el tema o las palabras clave asociadas. Esto ofrece, obviamente, mayor visibilidad frente a la competencia, y contribuye a generar más tráfico.
  • Dirigir trafico a la web. Una de las funciones principales de las redes sociales es la de  llevar tráfico a la web. A través de un repost, tenemos otra oportunidad de llevar a un fan a la web y hacer que desde allí explore otras páginas.

por qué repostear tu contenido en redes sociales

  • Ofrecer otros enfoques. En un post es como que convivan varios enfoques o puntos de interés. La técnica del repost permite atraer atención sobre los diversos temas que plantea el post y quizás atraer así a alguien a quien el enfoque del post cuando se publicó por primera vez no le interesó.
  • Rentabilizar. Escribir un buen post es una inversión de tiempo y dinero, y dado que las redes exigen mucho contenido, emplear el mismo contenido en varias ocasiones, convenientemente separadas, facilita la contención del gasto mientras se provee a los fans de información de su interés.
  • Newsletter. Técnicamente, el incluir un post en una newsletter puede hasta cierto punto considerarse como un repost, dado que parte de los destinatarios ya lo habrán leído. Es una reutilización del contenido, ya que en la newsletter se coloca un enlace que lleva al post en la web.
  • Alternativa a la publicidad. La publicidad en redes sociales no es siempre bien acogida, dado que va etiquetada como tal. Además, conlleva un coste económico. Por lo que el repost se presenta como una buena alternativa para llevar un contenido al público objetivo sin pasar por caja y sin etiquetarse como promoción.

Cuándo NO repostear

En cualquier caso, no está de más recordar que excederse con el repost no es positivo para tus objetivos de comunicación o marketing online. Si repites un post demasiadas veces, quizás buscando ángulos vendibles a cada cual más peregrino, el lector se va a dar cuenta de que es sólo una maniobra para atraer tráfico a la web y que no aportas un valor extra. En otras palabras, evita ser pesado.

Contenido EvergreenHay que tener en cuenta el tipo de contenido que manejas, también, y su validez en el tiempo. Hoy en día se habla mucho del contenido tipo “evergreen“, es decir, con carácter atemporal y que es capaz de aportar valor ahora y en un par de años (salvo salto tecnológico o evolución de otros factores relevantes).  Es un contenido que se presta a ser compartido periódicamente porque seguirá aportando valor y tendrá interés para tu público objetivo. Siempre cabe, además, en caso de que sea un post con muchas visitas, la posibilidad de actualizarlo de manera regular, para atraer de nuevo a quienes ya lo han leído.

Si en cambio tu post tiene una caducidad temporal clara -por ejemplo, porque analizas una situación, evento o mecánica que ya ha tenido lugar y cuya revisión no resulta de interés significativo- lo más adecuado es no repostearlo pasado un corto periodo de tiempo. No tiene demasiado sentido repostear un post sobre, digamos, el World Mobile Congress 2016, cinco meses después de que éste haya terminado, a menos que tengas una información novedosa y de interés que aportar. Si quieres alargar la vida de ese post, quizás puedas incluir un link en algún contenido que escribas posteriormente y tenga cierta relación.

Compartir según el formato

El formato también es relevante. En ocasiones, un mismo post incluye diferentes formatos que explayan el tema, resultando en diferentes impresiones para el lector/espectador. El medio es el mensaje, que decía McLuhan. Imagínate que escribes un reportaje sobre algo y lo complementas con una serie de fotografías, o con un pequeño vídeo, o una infografía.

Además de compartir el contenido de forma global (vía enlace que incluya el producto completo), se presta a que lo compartas a pedacitos: el álbum de fotografías, el vídeo, la infografía, el archivo de sonido. Puedes evaluar la conveniencia de hacer un repost selectivo según el formato hacia una determinada red social, excluyendo al resto.

Por ejemplo, canalizar el álbum de fotos en Facebook; cargar el vídeo (originalmente subido a Youtube) directamente en Facebook, o editarlo para que entre dentro de los parámetros de duración de Twitter o Instagram; subir la infografía a Tumblr; compartir las fotos en grupos de Flickr… analiza y échale imaginación.

post influencer linkedin

O, como haré con este post, primero lo publicaré en mi web profesional, lo canalizaré a través de Facebook y Twitter, y después lo incluiré en LinkedIn, primero con un enlace a la web (con lo que creo un “canal” de potencial entrada de tráfico que pueda incidir en el SEO, por pequeño que sea) y después en formato post de influencer, donde por lo general se obtiene mayor visibilidad e interacción.  Esta última es una opción que prefiero a la de incluirlo en varios grupos de LinkedIn, que me da más sensación de “spammer”. Quizás mande en enlace también vía Whatsapp a algún grupo donde sé que puede haber interesados…

¿Tienes alguna experiencia en este sentido que desees compartir? ¡Cuéntanosla en los comentarios, oh efendi!

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