Juanra Peña
Periodista y Community Manager

El crecimiento del número de Community Managers en los últimos años, ante las buenas perspectivas del sector, en plena recesión de la economía, ha sido destacable. La progresiva digitalización de la sociedad y el desempleo han abierto una vía de reinvención para muchas personas, con o sin experiencia. Mi pregunta: ¿es recomendable haber trabajado en un medio de comunicación para gestionar con éxito un entorno 2.0?

El balance es por supuesto variado, con auténticos esperpentos al estilo “Humor Amarillo” en redes corporativas y geniales alardes de imaginación que terminan en virales. Uno de los colectivos profesionales que ha adoptado este camino con mayor entusiasmo ha sido el de los periodistas. Afectados especialmente por el desempleo o la falta de oportunidades en medios masivos, muchos han aprovechado la conexión natural entre ambas esferas –la generación de contenido- para dar el salto.

Para trabajar como Community Manager es necesario, por supuesto, formarse en el uso de las redes sociales –aaaah, el fantástico mundo de los algoritmos- y actualizarse constantemente. El bagaje de periodista por sí solo no es garantía. Pero, en mi opinión, si alguien va a llevar tus redes sociales, la experiencia en medios de comunicación es un buen punto de partida.

Sabe escribir

Igual que el atleta se entrena cada día, que el carnicero despieza con eficacia a la res, o que el comercial avezado llama a la puerta, en periodismo el hábito contribuye a hacer al monje. Gran parte de nuestras vidas nos las pasamos tecleando, y quien más quien menos le coge el truco. O lo echan a la calle, claro. Lo primero a la hora de escribir un texto es hacerlo, a la par que correcto e informativo, ameno y comprensible en su estilo. También es importante una buena economía de lenguaje: no digas con 700 palabras lo que puedes decir con 150. El buen periodista, de hecho, es de los que menos paja mete en un texto; este es un recurso propio de quien o no domina el lenguaje o tiene poco que decir. Y por último, si lo escribimos con un tono excesivamente académico, muy especializado o saltando como cabras de un tema a otro… hemos perdido al paciente, doctor.

Conoce las normas del lenguaje

Una de las principales responsabilidades del Community Manager es el branding, y pocas cosas son tan dañinas para esto como las faltas de ortografía, el uso inconexo del lenguaje, la mala utilización de signos de exclamación, la sobredosis de emoticonos…Es cierto, todos podemos equivocarnos: un acento que se escapa, una letra que baila… pero hay límites. Desde clásicos como el uso de haber/a ver,  hay/ahí/Ay, a/ha, y zancadillas visuales del tipo a penas o a parte, en las redes de algunas marcas es posible leer auténticos atentados contra el lenguaje. ¿Qué transmite eso? Que la marca tiene un nivel de profesionalidad similar al de su Community Manager, o que no le preocupa su imagen lo suficiente para cuidarla adecuadamente.

Estructura adecuadamente

Parte de las reglas del SEO son muy similares a las que un periodista usa para escribir. Coloca lo más importante primero (las palabras clave), utiliza subtítulos (ladillos), genera una extensión adecuada (más de 300 palabras para que Google te tenga en cuenta), aporta valor al lector (haz que aumente su tiempo en la página, crea contenido con un buen “gráfico de conocimiento”)…

El posicionamiento web bebe tanto del contenido como de su forma, y muchos de los géneros periodísticos no son muy diferentes. La noticia, por ejemplo, sigue la máxima de comenzar con una entradilla (“lead”) regida por las 5W: who, what, why, where y when (quién, qué, por qué, dónde y cuándo). A partir de ahí, la llamadaestructura de pirámide invertida irá determinando el orden de los datos en el texto.

Tiene capacidad de aprendizaje

Si “el contenido es el rey”, como se repite sin cesar,  el Community Manager habrá de preocuparse de dar a luz buenos temas para enganchar al público objetivo. Y saber de lo que se habla (o investigarlo, en su defecto). Todo periodista pasa por una etapa en la que no sabe dónde le van a mandar cada día después de la reunión de previsiones. No queda más remedio que documentarse sobre el tema en cuestión para hacer una buena cobertura o entrevista. Esta variedad -que hace la profesión tan maravillosa-resulta de gran ayuda cuando hay que convertirse en la proyección digital de un cliente y escribir sobre su ámbito de actuación.

Creatividad y recursos

Un “problema” común que tenemos los periodistas es que hay citas informativas que se repiten año tras año y evitar derrapar sobre los mismos tópicos es una preciada habilidad que se adquiere. Hay que buscar enfoques nuevos, diferentes, menos trillados… O, aunque se trate de un evento “único”, hay quebuscarle un leit motiv, un ritmo, un algo especial que le dé ese toque y ese sello personal. Por lo que, tanto para generar contenido para blogs como para alimentar las redes sociales, esto resulta de mucha ayuda para un Community Manager, de cara a evitar los “buenismos” recurrentes: “Buenos días”, “Feliz lunes” y demás “mamandurrias” que repiten más que el ajo (si son esporádicas, no están de más, claro).

Evita las informaciones no confirmadas

Vivimos en la era de la rumorología: cada minuto son incontables los bulos, fakes y manipulaciones que se suben a Internet. Al fin y al cabo, sólo hace falta un ordenador con conexión a la red para generar información. Ni Facebook, ni Twitter, ni Google, ni YouTube cuentan con un filtro: debe ser el Community Manager quien determine qué es veraz, falso o al menos discutible. Si estás llevando la imagen de una marca, ten en cuenta que cada opinión que des por buena (sin serlo) afectará a su reputación online. En el (buen) periodismo es obligado contrastar las informaciones –CNN, por ejemplo, exige dos fuentes directas y creíbles antes de divulgar nada- y no tragarse cualquier zurullo que te pongan por delante. Seamos críticos.

Infoxicación

Siguiendo con el punto anterior, el caudal informativo de Internet es un leviatán elevado a la n. En términos no tan pedantes: hay mucha, mucha mierda. Y, cuando se trata de seleccionar contenido, para las redes de tu cliente, puedes optar bien por la opción ametralladora –programar todo lo que pase por delante- o realmente ir a lo que le interesa a tu público objetivo. Leyéndolo primero, determinando su validez y haciéndote eco o no después. Lo primero que te enseñan cuando tienes que hacer un reportaje es a ser selectivo: escoger un enfoque, buscar las fuentes adecuadas y condensarlo todo. En redes, a la hora de seleccionar contenido, resulta muy útil saber qué quieres y separar el grano de la paja.

Sabe titular

Hay un término que está muy de moda y del que hablaremos con profundidad otro día: linkbait. Básicamente, picarle la curiosidad a alguien para que haga click (esta es también la era del click como materia prima). Aunque luego no sea para tanto, pero, ¡picaste! Bien, es importante saber titular, pero sin vender humo. Los periodistas a menudo dejamos el título para el final, buscando ese gancho de izquierda que le otorgue el punch suficiente para poner al lector viendo las estrellas. ¡Mírame, léeme! Titular es un ARTE y como tal, los plumillas, practicamos para ser el próximo Da Vinci. No todo van a ser keywords, cinco razones para y siete trucos que…

Dormimos poco

Estamos acostumbrados a largas jornadas de trabajo y a telefonazos a horas intempestivas que te sacan de la cama. Que nadie se engañe: esto de las redes es muy esclavo, la vida de Community Manager no es ninguna bicoca. Hay que tener un ojo puesto en todo momento, vacaciones incluidas, y estar preparado para responder amablemente al comentario destructivo que se lanza como un misil un sábado de madrugada. Nada nuevo para nosotros.

Como siempre, acogeré con gusto cualquier opinión que quieras aportar al contenido de este post. ¡Espero tus comentarios!

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