Juanra Peña

Anatomía del blog corporativo

Anatomía del blog corporativo

“La idea detrás de un blog es la de humanizar tu marca y contar tu historia empresarial como si lo hicieras cara a cara. Lo mejor que puedes hacer mientras escribes un blog es imaginar que hablas con tus amigos. Supongo que no te comunicas con tus amigos a través de notas de prensa…” 

(Leído en un blog de PR)

Vamos a presuponer que hemos pasado ya la etapa de “por qué mi empresa necesita un blog” y que nos hemos sentado todos en la mesa para discutir las líneas generales. Vayan por delante estas 20 recomendaciones.

  1. Objetivos. Antes de comenzar a escribir, es importante definir los objetivos. ¿Queremos reforzar marca, interaccionar con un determinado sector de usuarios, añadir un perfil de innovación, darle un rostro a la empresa?
  2. Reflejo propio. El blog puede ser un “detrás de cámaras” de los campos donde actúa la empresa. Que ponga de relieve la profesionalidad, valía y know-how de la empresa y el equipo que la conforma.
  3. Lectores. Un espacio dirigido a una audiencia especializada –que es la que conforma nuestro público en redes y nuestro entorno profesional-, que aporte valor añadido y reflexión.
  4. Contenido. Lo ideal es que sea en su mayoría propio, pero no está de más incluir, destacar y reflexionar sobre iniciativas, ideas, obras o experiencias ajenas (identificando la fuente, por supuesto).
  5. Continuidad. Un blog vivo es un blog actualizado periódicamente. Por ejemplo, una o dos entradas por semana.
  6. Cada texto es un mundo. No es necesario fijar una longitud/características para cada tema. En algunos casos nos explayaremos con un largo –pero atractivo y bien dividido-discurso y en otras unas frases servirán para ilustrar la idea. Si hablamos de posicionamiento web (SEO), ya es otro cantar: al menos 300 palabras, para que Google lo indexe mejor.
  7. Grupo e individuo. Es recomendable que se note que el blog es un esfuerzo de grupo, pero cada autor ha de ser patente y reconocible. La esfera 2.0 de Internet se apoya poderosamente en quien está detrás de cada mensaje, texto, fotografía o vídeo: también somos ya personas virtuales. Preferiblemente no se emplearán pseudónimos.
  8. Categorías. Es importante dividir su contenido por temáticas. Irán rotando, de manera que el contenido sea suficientemente diverso. Irán rotando autores también, dando tiempo a que cada uno pueda producir contenidos de calidad y evite la mediocridad.
  9. Consenso. Una posibilidad interesante es que haya una reunión bimensual entre autores donde puedan acordarse esferas de interés. Cada uno de los autores debe ser quien elija, con base a su experiencia, bagaje e interés, el tema concreto.
  10. Campo de juego. Los contenidos, aunque sean escogidos por sus autores, han de ser sensibles con la línea de la empresa y sus intereses, así como los de sus clientes. En caso de duda, es mejor consultar que pedir perdón.
  11. Entorno no aislado: El blog no es sólo un ideario personal, sino que debe transpirar con el pulso y las ideas del sector, la blogosfera, las fuentes informativas… Es un cuerpo que necesita continuamente sangre nueva que circule por él.
  12. Multimedia. Todo lo que pueda aportarse (vídeo, foto, audio, hiperenlaces) es un plus. De nuevo, no tiene porqué ser factura propia (pero debe ir acreditado a su autor original).
  13. Análisis. No ha de tenerse miedo a opinar y analizar en un blog, siempre que se argumente con corrección y el enfoque no sea enconado. Es preferible escribir en positivo –ofrecer alternativas y ser constructivo.
  14. Evitar las tres Pes. El mata-blogs corporativos es sin duda lo que los expertos llaman “las tres pes”: Pronouncements, Promotions and Products. Es decir, declaraciones formales/comunicados, Promociones y Anuncios de Productos.
  15. Insertarlo en la máquina. El blog es parte de Internet, y como tal debe vivir en un espacio virtual sobre todas las cosas, buscando a su target. Cada entrada debe llevar etiquetas, difundirse en redes…
  16. Comentarios. Los blogs más exitosos son un diálogo. Es importante responder a los comentarios que suscita cada entrada, incluso a los negativos. Lo que no debe hacerse es enzarzarse en discusiones sin fin, o entrar en el terreno personal. Es mejor no entrar en temas políticos o fuertemente ideológicos; si ha de hacerse, que sea con tacto y prudencia.
  17. Activos y reactivos. Nosotros debemos elegir los temas de los que escribir, pero ser también receptivos a interpretar lo que las estadísticas de visitas y comentarios de los lectores indican, en relación al interés que suscita cada entrada.
  18. Firmas Invitadas. Aportan interés y publicidad al blog. No dudar en incluirlas, pero no sobrecargues el blog con ellas.
  19. Valor. Lo ideal es que lo que escribas sea de interés para tu público objetivo -los stakeholders de la empresa-, ayude a cimentar tu reputación de experto y contribuya en algo al panaorama general del tema que se trata.
  20.  Newsletter. Una buena idea puede ser recopilar algunos de los posts mas destacados en una newsletter y enviarla periódicamente a tus clientes y contactos. Dales nueva vida a tus textos.

            

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